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La existencia de Dios

La existencia de Dios

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PALABRAS CLAVE
Sic et non, conversión al cristianismo, filosofía escolástica, Preambulos de la Fé, escuelas monacales, mester de clerecía, Escuelas monacales, Escuelas episcopales o catedralicias, Escuelas palatinas, universidades, artes liberales, filosofía, teología, Escuela de Traductores de Toledo, Tomás de Aquino, dialécticos, antidialécticos

Exponer la relevancia del problema de la existencia de Dios en el contexto histórico, sociocultural y filosófico de la Edad Media

"Además, el alma racional tiene en sí arraigado el conocimiento de sí misma, puesto que el alma está presente a sí misma y es por sí misma cognoscible, ahora bien Dios está presente a la misma alma en grado sumo y es por sí mismo cognoscible, luego en la misma alma está arraigado el conocimiento de su Dios. Si replicas que no hay paridad, porque el alma está proporcionada a sí misma, mas Dios no es proporcionado al alma, respondo que la objeción es nula; porque, si el conocimiento exigiese necesariamente la proporcionalidad, el alma nunca alcanzaría el conocimiento de Dios, porque no puede proporcionársele, ni por naturaleza, ni por gracia, ni por gloria. Por estas razones se demuestra ser indudable para el alma humana la existencia de Dios, verdad que lleva en sí naturalmente arraigada, pues ninguno duda sino de aquello de lo que no tiene conocimiento cierto. Además, se demuestra lo mismo por una segunda vía de esta manera: toda verdad que proclama toda criatura, es verdad indudable; ahora bien, toda criatura proclama que Dios existe; luego (es verdad que Dios existe)"

San Buenaventura, Sobre el misterio de la Santísima Trinidad.

TODOS LOS PROBLEMAS FILOSÓFICOS HAN SURGIDO EN EL CONTEXTO DE UNOS HECHOS HISTÓRICOS Y SOCIOCULTURALES, ASÍ COMO EN EL MARCO DE UNA CORRIENTE FILOSÓFICA O FRENTE A OTRA CORRIENTE. EN ESTA CUESTIÓN, DEBES DESARROLLAR DE FORMA SINTÉTICA ESTE CONTEXTO, RELACIONÁNDOLO CON EL PROBLEMA FILOSÓFICO PROPUESTO, DE MANERA QUE PUEDA COMPRENDERSE, EL PORQUÉ DE ESE PROBLEMA EN ESE MOMENTO DADO Y NO EN OTRO.

San Buenaventura (1221 -1274) en este texto expone el tema de la existencia de Dios como algo indudable para el alma humana. Con la caída del Imperio Romano y la invasión de los pueblos bárbaros, la sociedad europea se sumió en una oscuridad casi total. Sólo en la Iglesia se conservó la cultura greco - romana. La conversión al cristianismo de los pueblos bárbaros y la aparición de los monasterios, son los dos hechos que determinan la mentalidad medieval como una época teocéntrica. La existencia de Dios y su Ley, iluminan y dan sentido a toda la ciencia y filosofía medieval.

La filosofía escolástica que empieza a enseñarse primero en los monasterios y luego en la universidad, tiene como objetivo fundamental, no buscar la verdad, sino entender la verdad ya dada por la revelación. La filosofía es un medio para extender la fe, la filosofía es ancilla theologiae.

Toda la cultura medieval se desarrolla en las escuelas monacales. Según los valores de la sociedad medieval, el hijo primogénito se destina a la guerra, a ser caballero y a realizar los ideales de la caballería. El segundo se ofrecía a Dios, era oblato. Estos niños oblatos iban a la escuela monacal, aprendían a leer y a escribir, dos cosas absolutamente necesarias para la oración, que consistía en algunos momentos del día en la lectura de la Sagrada Escritura, de los Santos Padres como San Agustín e incluso de otros filósofos antiguos; mientras un monje leía, los demás copiaban; gracias a este trabajo se han podido conservar muchas obras de la antigüedad. La regla de San Benito ora et labora transformó los campos enseñando los cultivos y la sociedad europea a través de la cultura cristiana.

Con el tiempo empiezan a ir a las escuelas otros niños, aunque no lleguen a ser monjes. Éste es el origen del oficio o mester de clerecía, el oficio de enseñar.

Desde la muerte de San Agustín en 430, hasta el llamado Renacimiento carolingio a finales del siglo VIII, sólo destacan algunas figuras importantes, Boecio (524), ministro del rey ostrogodo Teodorico, San Isidoro de Sevilla (636), figura egregia en la España visigoda, autor de las Etimologías o nombres de Cristo.

A finales del siglo VIII y principios del IX, se produce un resurgimiento de la actividad cultural, gracias a la visión de Carlomagno, que comprendió la importancia de la cultura para la prosperidad de un pueblo, y la unión entre la autoridad suprema de Dios, y la autoridad política. Para ello ordenó y favoreció la creación de escuelas que fueron de tres clases:

Escuelas monacales, principalmente en los monasterios benedictinos, que tenían dos secciones, la escuela interna para los monjes y la escuela externa para los seglares, para aquellos que no iban a ser monjes.

Escuelas episcopales o catedralicias, en las sedes episcopales y en las catedrales. También con dos secciones: la eclesiástica y la seglar.

Escuelas palatinas, en la Corte de los Reyes. El mismo Carlomagno fundó la escuela palatina de Aquisgrán, donde se llevó como maestro al inglés Alcuino de York, célebre por su erudición.

En estas escuelas se fomenta la filosofía y ciencia medievales. De ahí el nombre de Filosofía escolástica. Poco a poco estas escuelas fueron desarrollándose, destacando con el transcurso del tiempo, la de York, en Inglaterra; la de Fulda en Alemania; las de París, Reims, Tours, Bec, Cluny y Chartres en Francia.

París se convirtió en un centro importantísimo de la cultura y de la filosofía europea; ya en el siglo XI había tres escuelas, la de Nuestra Señora, la de Santa Genoveva y la de Saint - Germain des Prés, a las que en el siglo XII se añadió la de San Víctor; de todas ellas surge ya en el siglo XIII la Universidad de París, la Sorbona.

Las universidades, universitas magistrorum et scholarum, son estudios generales, que responden al deseo de universalizar la sabiduría de las diferentes escuelas, como unión de profesores y alumnos. El método pedagógico - didáctico era el de la lectio y la comentatio. El profesor (al igual que el monje en el monasterio) lee las obras de los antiguos filósofos (algunas obras de Platón, como el Timeo; de Aristóteles parte de la Lógica, las traducciones de Boecio de las obras de Porfirio y Aristóteles; algunos escritos de Cicerón, Sénca y Lucrecia; las obras de los Padres de la Iglesia, especialmente San Agustín y el Pseudo - Dionisio), y después las comenta. Cada alumno toma sus apuntes, y al final del curso comienzan a aparecer los Manuales - libros hechos a mano - que contienen los temas tratados; así aparecen las Sumas, como la Suma Teológica de Santo Tomás. A lo largo del curso escolar, también tenían lugar las Disputatio, cuestiones problemáticas que se debatían acaloradamente y donde había posiciones enfrentadas o dialécticas, que dieron origen al método escolástico del Sic et non.

Las materias impartidas eran por un lado las artes liberales, que comprendían:

l. El trivium, triple vía, integrada por la Gramática, Retórica y Dialéctica.

2. El quadrivium, la cuádruple vía, integrada por la Aritmética, Geometría, Música y Astronomí.

También estudiaban algo de Cosmología, semejante a las Ciencias de la naturaleza.

En la cúspide de los estudios, estaba la Filosofía, y por último como el saber más importante la Teología, como estudio y conocimiento de Dios era el valor fundamental de la sociedad y de la universidad. Alcanzar el grado de Maestro en Teología, era el título de mayor prestigio.

La filosofía escolástica tiene a lo largo de la Edad Media, tres períodos. El de formación que va desde el siglo IX al siglo XII. El de apogeo que abarca el siglo XIII, donde aparecen los pensadores más importantes como Santo Tomás, San Alberto Magno, San Buenaventura etc., y el periodo de transición a la filosofía moderna.

Las causas del apogeo de la filosofía escolástica se debieron en una gran parte a la ingente labor de la Escuela de Traductores de Toledo, en la España musulmana, gracias a estas traducciones al árabe y al latín, se conocieron todas las obras de Aristóteles, que en un principio fueron acogidas con recelo. Fue mérito de Santo Tomás de Aquino, el integrarlas en la filosofía cristiana. También fueron muy importantes las universidades que divulgaron y extendieron los conocimientos. Por último el gran impulso de la filosofía y teología medievales, lo dieron la creación de las dos órdenes mendicantes dominicos y franciscanos. En su afán de vivir con plenitud la pobreza evangélica, se centraron en el estudio de la filosofía y de la teología; todos los grandes pensadores de esa época son dominicos (S. Tomás) o franciscanos (San Buenaventura).

En los tres periodos de la filosofía escolástica, el tema fundamental de las discusiones disputatio, y de las Sumas, sigue siendo el tema de Dios, principalmente el problema de la fe y de la razón, de la Teología y de la Filosofía, ya que la filosofía es un medio para profundizar en la fe.

En esta polémica surgen tres posturas:

1. Los dialécticos; creen que la fe debe ser analizada y demostrada por la razón, como Juan Escoto Erígena, Berengario de Tours etc.

2. los antidialécticos, sostienen que la única sabiduría es la que da la fe, y la postura anterior es mero orgullo o soberbia de la razón humana. La filosofía es en todo el sentido de la palabra, sierva de la teología Philosophia ancilla Theologiae. Representantes importantes son Lanfranc de París y Pedro Damiano.

3. Una postura intermedia es la que sostiene por primera vez en el siglo XI, Gerberto de Aurillac y que continúa Santo Tomás en el siglo XIII. Fe y razón son distintas, son dos caminos que confluyen a un mismo mar de la Verdad. Ambas proceden de Dios, por tanto si la razón funciona bien, no puede llegar a conclusiones opuestas a las de la fe. La Filosofía y la Teología son saberes distintos que se complementan. La Filosofía alcanza algunas verdades de la fe, como la existencia de Dios y la inmortalidad del alma. La Teología, amplía nuestro conocimiento de Dios a través de la Revelación, por ejemplo Dios es Trinidad.

En resumen la Filosofía ayuda a la Teología demostrando algunas de las verdades reveladas, preámbulos de la fe*, y viendo la racionalidad de otros misterios de fe, como la Trinidad. Estas verdades no son irracionales sino suprarracionales.

Por su parte, la Teología ayuda a la Filosofía, aportando nuevos conceptos filosóficos, como el de creación del mundo o el de la dignidad de la persona humana en el orden moral.

sic et non: método característico de la filosofía escolástica, iniciado por Pedro Abelardo en el siglo XII. Para alcanzar la verdad en cualquier tema difícil, expuesto a debate, primero se ponían las tesis a favor de una hipótesis, seguidamente las objeciones o antítesis, y por último después de varias argumentaciones, se llegaba a una conclusión, que normalmente fundamentaba la hipótesis inicial, pasando a ser considerada una tesis cierta.

Preámbulos de la Fé: son algunas proposiciones como la existencia de Dios, o la inmortalidad del alma, que pueden ser conocidas a través de la razón, y suponen una introducción a las verdades o dogmas de fe, dentro del cristianismo.

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